Las criadas, de Jean Genet, una obra imprescindible del teatre contemporani, es pot veure al Teatre Goya fins diumenge 11 de juliol en un muntatge creat pel tàndem Luis Luque/Paco Bezerra. Parlem amb el director d’aquesta producció de Pentacion Espectáculos i el Teatro español que va estrenar-se a l’octubre de 2020 a la sala Matadero. 

¿Qué hay en Las Criadas que te decidió a ponerla en escena? 

 

Me encanta la literatura dramática del siglo XX. Y sobre todo, la de algunos autores que pueden ser calificados por algunos sectores de malditos. Me gusta mucho el punto de vista que tienen sobre la vida. La gente que ha sufrido mucho en su vida privada o viene con una historia familiar muy cargada, genera unas creaciones artísticas muy interesantes para mí. Jean Genet es el paradigma de artista que nace, se cría y se desarrolla en los bajos fondos y nunca los abandona. Y crea una obra artística de una belleza y una poética fascinantes. Genet tiene esa cualidad de maldito que genera belleza. Las criadas es su primera obra, está escrita en la cárcel. Él quería que esta obra la representaran hombres de los bajos fondos. Era fan de los convictos, del lumpen, de los ladrones, de los chaperos… Lo mejor de cada casa. Él se juntaba con todo eso y a partir de aquí genera Las criadas, donde se muestra el conflicto de clase, de dolor, de tragedia de vivir, de querer ser otro. Toda su biografía está dentro de Las Criadas.

 

En sus obras, Genet humaniza ‘lo mejor de cada casa’. 

 

Saca la parte de héroe de los villanos, de los anti-héroes. Demuestra que hay belleza en los bajos fondos, que hay poesía en ese mundo no aceptado, no social. En el mundo de los anti-sistema, de los desheredados. No hay una mirada paternalista, al revés, los convierte en héroes. De hecho, Solange y Claire, las criadas, son dos heroínas para él. 

 

¿Cuánta importancia tiene el casting en este montaje? Jean Genet pensó que los personajes los debían interpretar hombres. 

 

Ese resquicio se mantiene en el personaje de la señora. Me gustaba mucho generar un monstruo burgués, y reflejar de alguna manera como veía a las clases pudientes este autor. Yo creo que las deformaba, las construía de un modo monstruoso. Por eso pensé que esa ‘monstruosidad’ en el caso de la señora podría dárselo un actor. Con Jorge Calvo ya había trabajado en Dentro de la tierra, un montaje en el Centro Dramático Nacional, y es fantástico en su imaginario travesti. 

 

Para las mujeres, las criadas, Claire y Solange, escogiste actrices. 

Con Ana Torrent había trabajado en Todas las noches de un día, una obra que también se representó en el teatro Goya. Ella es una actriz icónica, que tiene una ternura y una fiereza maravillosas para hacer Claire.  Y cuando pensé en hacer Las Criadas siempre pensé que estas criadas fueran mayores, porque creo que acrecentaba el desahucio moral y de clase. Si ya tienes cincuenta y pico de años, ya pocas cosas puedes empezar a cambiar si estás en un estrato social muy bajo o vives una crisis de identidad de clase como tienen estas criadas. Con Alicia Borrachero estudié en una escuela de teatro y siempre quise trabajar. Pensé en ella para interpretar este personaje perverso, esta cobarde que no es capaz de asesinar a su señora, se acobarda, se amilana, quiere hacerlo pero sus instintos le frenan. Es un personaje muy complejo. En general, todos los personajes de esta obra están fuera del contexto de la salud mental. No están muy allá. Hay algo de un imaginario un poco pervertido. 

 

Estas Criadas son fruto de una colaboración más con Paco Bezerra, que ha hecho la versión. 

 

Es un poeta. La poesía que estábamos trabajando con las versiones de Las Criadas que habíamos encontrado era muy alambicada, yo no me enteraba de nada. Paco ha hecho el trabajo de limpieza de la poética, de llevarlo a sitios donde vamos siguiendo la trama, ha elevado la trama policíaca. Hay un poco de thriller que subyace en toda la función: ‘vamos a matar a la señora o no la vamos a matar? ¿Cómo la vamos a matar? La envenenan…’ Este año cumplimos 10 años de trabajo Paco y yo, hemos parido nueve obras y espero seguir trabajando con él. 

 

Estáis en el ecuador de las representaciones en Barcelona. Las Criadas puede verse hasta el 11 de julio en el Teatre Goya. ¿Cómo percibe el público este espectáculo?

Yo ahora estoy en Madrid, montando Edipo. Los mensajes que me va enviando la compañía son muy bonitos. La gente está reaccionando muy bien, ¡de ponerse en pie! Yo creo que hay algo de revisionar de nuevo este clásico, que no se hace mucho. Todo el mundo conoce Las Criadas pero no se pone en escena muy a menudo, y creo que hay algo en este montaje de ‘lugar excepcional’. Barcelona, además, es un lugar ideal para el teatro, para mí es un lugar de referencia en Europa para ir a ver teatro. Esta ha sido una gira muy extraña, la empezamos en  diciembre del año pasado con restricciones, con medidas a seguir en cada uno de los sitios, con los actores acabando la función y yendo al hotel porque estábamos confinados…Poder hacer estas funciones con una Barcelona abierta se agradece, y yo espero que el público lo esté disfrutando mucho. Se están viviendo cosas muy excepcionales en este momento.